Image credit: © Kevin Sousa-Imagn Images
Traducido por Carlos Marcano
Los Cachorros de Chicago intercambian al J Brett Bateman y al IF Ty Southisene a los Azulejos de Toronto por el LD Kevin Gausman.
La última vez que Gausman no logró registrar al menos 31 aperturas fue en 2020. (También lo hizo en 2019, cuando fue movido al bullpen tras ser reclamado en waivers por Cincinnati, aunque alcanzar los 31 juegos esa temporada mantiene el dato curioso). La temporada 2019 también marcó el viaje más reciente de Gausman a la lista de lesionados por una razón no relacionada al COVID; el jugador de 35 años nunca en su carrera profesional ha perdido tiempo sustancial por una dolencia en el codo. Es posiblemente el abridor más saludable y consistentemente disponible de la era moderna, liderando a todos los lanzadores en innings lanzados desde 2016 (con 1,765) y solo detrás de su ex compañero en los Gigantes Logan Webb en entradas lanzadas desde la pandemia.
De la multitud de abridores que recibieron un contrato de cinco años—entonces de moda—por un valor promedio anual de alrededor de $20 millones de dólares, Gausman posiblemente ha tenido el mejor resultado. Ahora en la recta final de ese pacto de $110 millones firmado con Toronto tras su mejor año en 2021 con San Francisco, el nativo de Centennial, Colorado ha registrado 15.7 WARP durante el período, casi la mitad del total de toda su carrera. Ha retenido la mayor parte de sus habilidades básicas a pesar de un leve declive en años recientes; todavía puede lanzar una bola rápida a 94 mph, la cual sigue utilizando más de la mitad de las veces (como lo ha hecho en casi todas sus apariciones en Grandes Ligas, salvo una). A pesar de ver su primer ERA por encima de cuatro en su periodo de contrato, y apenas la segunda vez desde que se estableció en la rotación de Baltimore en 2016, DRA considera que esta es la mejor temporada de Gausman en los últimos tres años, asignándole un 92 DRA- que sirve para 2.2 WARP, ubicándolo justo fuera del Top 30 de abridores de la Liga según su valor.
Aunque ya no es capaz de coquetear con tasas de ponches del 30%, la consistencia de Gausman sigue evidenciando su utilidad y confiabilidad: se puede contar con él para una tasa de ponches cercana al 25%, una tasa de boletos de alrededor del 7% y una respetable tasa de roletazos, aunque no ha sido capaz de conseguir más de cuatro de cada 10 bolas bateadas al suelo desde hace un par de años. Si la tasa de cuadrangulares ha sido un poco elevada a lo largo de su carrera (tasa de cuadrangulares del 2.9%), es algo con lo que sus patrones pueden vivir. El diestro también ha registrado BABIPs ligeramente elevados a lo largo de su carrera, con la marca de .309 de este año solo un poco por debajo de su tasa vitalicia y dando la apariencia de un declive respecto a las dos temporadas anteriores, a pesar de que sus métricas periféricas generales sugieren lo contrario.
Sin importar cómo se juzgue la segunda mitad de su contrato, Gausman ya no es el as indiscutible que Toronto tuvo durante algunos años. Lo que sigue siendo es un lanzador que acumuló más de 30 innings en la postemporada del año pasado con una ERA inferior a 3.00, alguien con quien se puede contar para repetir al menos esa carga de trabajo este año. Eso es algo extremadamente raro en el juego moderno, especialmente en equipos que no visten de azul en Los Ángeles. Los Azulejos—en el último lugar—no están en posición de usar las balas de postemporada que queden en la recámara de Gausman—el hecho de que sea uno de los lanzadores con más experiencia en el juego en la actualidad que nunca ha pasado por el quirófano por su codo es un respaldo bastante convincente, aunque también una causa de preocupación para los predispuestos a ello—y los Cubs difícilmente podrían haber elegido a un lanzador más confiable para octubre.
La carrera por la división se ha perdido en gran medida en Chicago, aunque las numerosas lesiones en lo que se consideraba una de las mejores rotaciones de la Liga Nacional al inicio de la temporada han tenido poca consecuencia en esa contienda. Las 52 victorias de Milwaukee en 79 juegos desde principios de mayo los han colocado en la cima de la tabla de la liga y 6.5 juegos por encima de sus rivales (aunque nuestras Posiciones de Postemporada todavía le asignan a Chicago una posibilidad entre seis de llevarse la división). Las probabilidades de Comodín de los Cubs son casi tan abrumadoras como las posibilidades de su compañero de división por la corona de la Central, con una ventaja de cuatro juegos sobre el resto del grupo. Por lo tanto, esta es una decisión enfocada principalmente en postemporada, ya que los Cachorros simplemente no han podido mantener saludable a un núcleo competente en el montículo.
Hasta ahora, 12 abridores han tomado la bola en Chicago este año; cuatro están actualmente en la lista de lesionados, además de uno que está en las ligas menores y uno que ha sido removido del roster por completo. Esa cifra no toma en cuenta a Justin Steele, cuya temporada terminó antes de comenzar (está programado para empezar a lanzar desde un montículo en las próximas semanas, pero nadie en la gerencia de los Cachorros cuenta con su disponibilidad para octubre). Tampoco incorpora las numerosas lesiones menores y contratiempos que han impedido que cada abridor de Chicago—salvo Shota Imanaga—cruce el umbral de las 20 aperturas. Se presume que Gausman ocupará el tercer puesto en la rotación de postemporada de los Cachorros. Las adiciones de David Peterson, Antoine Kelly y ahora Gausman podrían no sumar necesariamente una rotación mejor que una que incluya a Steele, pero al menos tiene un nivel de hierro.—Ginny Searle
Prospectos
Brett Bateman
Seleccionado por los Cachorros en la octava ronda del draft de 2023, Bateman ha escalado de manera constante en la organización, alcanzando Triple-A esta temporada mientras registra la mejor línea de bateo de su carrera con .312/.430/.421. Aunque un enfoque ofensivo basado en el contacto combinado con una defensa sólida no es el perfil más llamativo, le otorga un piso alto. Defensivamente, utiliza un primer paso rápido, instintos agudos y un brazo capaz para jugar un jardín central de alto calibre. En el plato, equilibra la falta de poder puro para dar cuadrangulares con una disciplina superior en la zona de strike y altas tasas de contacto, incluso si su paciencia en ocasiones roza la pasividad. Mientras que el resultado probable de su perfil es el de una opción sólida de Cuádruple-A, alcanzar su techo absoluto podría, en última instancia, llevar a Bateman a asegurar un rol como jardinero central titular en Grandes Ligas.
Ty Southisene
Al igual que Bateman en los jardines, el seleccionado en la cuarta ronda Southisene aporta un perfil de cuadro orientado al contacto con un mínimo de poder. Un jugador de cuadro de tamaño reducido pero atlético, Southisene presenta una velocidad de bate por encima del promedio que le permite conectar regularmente sólidas líneas hacia todas las bandas. Ha habido una ligera mejora en la tasa de rodados este verano en South Bend, pero su herramienta de bateo sigue enfocada casi puramente en los sencillos, con solo seis de sus 56 hits en clase A-alta siendo extra bases. Defensivamente, está viendo más tiempo en las paradas cortas, pero podría establecerse finalmente en la intermedia debido a la falta de fuerza en el brazo.—Nathan Graham
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